Caribbean Afternoons // A day in the life

Wednesday, January 17


Earlier this month Jay traveled to Puerto Rico to spent a few days at our home Island.

It was his first time back after Hurricane María hit the Island (I've visited before, and had been for a few weeks there too) so for him it was a whole new experience to see Puerto Rico after everything happened...


Había pasado casi dos semanas desde mi estadía en Puerto Rico y Jay decidió que no podía esperar más. Extrañaba su Isla demasiado y tenía que visitarla aunque fueran unos días. Así, por el transcurso de 96 horas, estuvimos juntos en el lugar que amamos, luego del famoso Huracán María. 
Being a quick trip, during his stay we had to take advantage of those 96 hours we had. So, the same day as his flight we scheduled a visit to Old San Juan. We wanted to grab lunch at one of our favorite spots, Café Manolín for some yummy caribbean food and mofongo, drink coffee, you know how it goes... 

But.... (obviously there is a but in our story) once we arrived we noticed that most places had no electricity. Hence, life after María. Our whole plans for the day suddenly changed, so ... what did we do? We walked from street to street in search of which of our favorite spots were open. We found Café Cuatro Sombras was one of them. We had yummy café con leche, home made brownies  and sandwiches. We saw Librería Laberinto bookstore opened so we did some book shopping there. And discovered Museo del libro (what a gorgeous place!).

It turned out to be a beautiful unplanned day. Filled with a bit of chaos and happiness of the unknown. Here's to a life full of surprises, less expectations and more genuine moments.

Nydia


Siendo un viaje tan corto, queríamos aprovechar el tiempo al máximo. En su última tarde, decidimos pasarlo en el Viejo San Juan (tenía una sesión de fotos en la tarde), tomar café y comer mofongo en Manolín. Pero... (siempre hay un pero en cada historia) una vez comenzamos a caminar sus coloridas calles nos percatamos que los negocios estaban oscuros, otros cerrados, claro... se fue la luz! No había electricidad y se acababa de ir unos minutos antes de llegar.  Y ahora que hacemos? Pues fuimos caminando buscando y pensado en cada  uno de los lugares que nos gusta para encontrar sus puertas cerradas. Así seguimos hasta que llegamos a Cuatro Sombras y su letrero de: abierto. El día estaba fresco, nos sentamos en el patio, tomamos rico café y picamos algo. De ahí seguimos hasta llegar a la Librería Laberinto donde conseguí el último libro de Zafón. Visitamos por primera vez el Museo del Libro, un lugar hermoso! 

Resultó ser un día lleno de caos y felicidad en lo desconocido.
Así que brindo (de manera simbólica jaja) por una vida colectando momentos inesperados y con menos expectativas...

hasta la próxima,
Nydia


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